100 días de gracia

Posted on 8 julio, 2011

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No están los humos ni para pedir los 100 días de gracia. Ni los partidos, por las elecciones generales, ni los ciudadanos, por la indignación generalizada, están por la labor. Y es que la situación de crisis en España es cada vez peor. Los empresarios y expertos economistas dicen de nuevo que nos estamos recuperando pero que la ‘sensación de crisis’ va a ser peor este año. También lo dijeron en 2010. Y sí, les creemos cuando dicen que lo vamos a notar cada año más que el anterior; pero en lo que nos cuesta algo más mostrar fe es en lo de la recuperación. 

Canarias, por ejemplo, entró antes en esta crisis porque lo hizo de la mano de los turistas extranjeros y su descenso primero en el gasto y luego de las visitas a las islas. Ahora que los países europeos han iniciado una senda más clara de recuperación que España lo lógico es que el archipiélago se beneficiara de ese empuje. Pero hay varios riesgos que algunos no nos cuentan. Tenemos una economías  alemána e inglésa –los principales clientes de Canarias– que se recuperan pero que lo hacen por la vía de las exportaciones. La demanda interna, principalmente de Alemania, es aún débil y, por lo tanto, no parece prudente pensar que Canarias se pueda beneficiar de más gasto, más estancia o una ampliación del número de turistas. Y es que, de momento, Canarias está arrastrando el beneficio inesperado de las turbulencias geopolíticas del norte de Africa, que dejaron a nuestros principales competidores –Egipto, Túnez y de refilón también Turquía– fuera de juego. Ahora que la situación se normaliza habrá que esperar a ver los resultados del verano pero también un poco mas allá: los meses de final de año serán claves en la solidificación de la recuperación. 

Después del turismo, la ‘gran esperanza blanca’ de Canarias es la recuperación de la construcción por la vía de la rehabilitación, pero la situación tras 3 años de crisis es que quedan menos empresarios sólidos y, por tanto, con capacidad para invertir. Si la crisis se alarga, los más débiles se verán obligados a mal vender algunos de sus activos a los jugadores más fuertes, que a su vez invertirán para volver a rentabilizar una planta alojativa en muchos casos obsoleta. Si no, si la bonanza vuelve poco a poco, aquí no cambiarán mucho las cosas. Y eso puede parecer algo bueno… pero créanme, no lo es tanto.

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